Hola, pasó una semana desde la última vez que te vi, y cree que en verdad me costó mucho esperar, no soporto un día si poder estar contigo aun en estas condiciones.
¿Por qué tuviste que alejarte de mí? Creo que porque es lo más justo, ya no compartimos el mismo mundo; Dios sabrá cuanto falta para volver a encontrarme contigo, me gustaría estar contigo ahora pero el costo sería muy alto.
Al verte, de una o de otra manera siempre pienso en ese momento en el que nos conocimos. ¿Lo recuerdas tú? Fue un día cualquiera cuando estaba en la micro camino a la universidad, entre el calor sofocante y la incomodidad de estar de pié, volteé la mirada un segundo, un escalofrío me abordó, me sentía observado y de repente veo la tímida cara de una chica que giró súbitamente su mirada hacia la ventana un segundo después, con una sonrisa que acompañaba su sonrojada cara; Entonces no pude hacer más que observarte: Tu cabello castaño que al ser tomado dejaba ver tu pálida cara, para luego fijarme de tu traje escolar más detalladamente, pues es lo primero que sale a la vista, si bien me sentía un poco pervertido,- ya tú sabes lo que me provocan las minifaldas y los jumper- esa polera azul oscuro que resaltaba más aun la palidez de tu piel, para luego bajar a tu minifalda gris que con sus delgadas líneas rojas formaba cuadros diminutos; en ese momento no me percaté que me volviste a observar, sentía como la sangre subía iba a mi cabeza para sonrojarme, no pude hacer más que sonreír a la par contigo; Bendigo el momento en el que ese auto verde se cruzó de la nada en frente de la micro para que esta frenara tan brusco que me pillara de improviso y saliera volando hacia adelante, cayendo sentado en el suelo todo empolvado, para que luego mientras me sacudía la camisa negra que usaba, unos zapatos se posaran frente a mí y guiaran a mis ojos a tu angelical y sobreenrojecido rostro para preguntarme si estaba bien. Me levanto suavemente para entablar una conversación que me llevó a los 6 años más hermosos de mi vida.
¿Por qué tuviste que alejarte de mí? Creo que porque es lo más justo, ya no compartimos el mismo mundo; Dios sabrá cuanto falta para volver a encontrarme contigo, me gustaría estar contigo ahora pero el costo sería muy alto.
Al verte, de una o de otra manera siempre pienso en ese momento en el que nos conocimos. ¿Lo recuerdas tú? Fue un día cualquiera cuando estaba en la micro camino a la universidad, entre el calor sofocante y la incomodidad de estar de pié, volteé la mirada un segundo, un escalofrío me abordó, me sentía observado y de repente veo la tímida cara de una chica que giró súbitamente su mirada hacia la ventana un segundo después, con una sonrisa que acompañaba su sonrojada cara; Entonces no pude hacer más que observarte: Tu cabello castaño que al ser tomado dejaba ver tu pálida cara, para luego fijarme de tu traje escolar más detalladamente, pues es lo primero que sale a la vista, si bien me sentía un poco pervertido,- ya tú sabes lo que me provocan las minifaldas y los jumper- esa polera azul oscuro que resaltaba más aun la palidez de tu piel, para luego bajar a tu minifalda gris que con sus delgadas líneas rojas formaba cuadros diminutos; en ese momento no me percaté que me volviste a observar, sentía como la sangre subía iba a mi cabeza para sonrojarme, no pude hacer más que sonreír a la par contigo; Bendigo el momento en el que ese auto verde se cruzó de la nada en frente de la micro para que esta frenara tan brusco que me pillara de improviso y saliera volando hacia adelante, cayendo sentado en el suelo todo empolvado, para que luego mientras me sacudía la camisa negra que usaba, unos zapatos se posaran frente a mí y guiaran a mis ojos a tu angelical y sobreenrojecido rostro para preguntarme si estaba bien. Me levanto suavemente para entablar una conversación que me llevó a los 6 años más hermosos de mi vida.
Me gustaría poder abrazarte de nuevo y que pudieses brindarme ese amor que sólo tú me brindas. Te necesito aquí conmigo, para que supieras las intenciones que tenía contigo en el restaurante para celebrar nuestro quito año de noviazgo y ver tu traje color jade que tanto me gustaba; quería ver la reacción de tu cara al ver el anillo de compromiso en la copa de champagne que le di especialmente al mesero para poder pedir tu mano en matrimonio para así compartir el resto de mi vida contigo. Pero el destino quiso... que las cosas fueran distintas.
Y ahora que está todo en silencio en este día, creo que ha llegado la hora de decirte por última vez Adiós y que te apartes de mí. Sería algo en vano seguir molestándote, el destino así lo quiere, hay tanto por lo que vivir. Pero ten por seguro que jamás podría olvidarte y sólo tú sabes el sufrimiento que te has guardado, ojalá pudieras escucharme y decirme que me detenga, que no siga hablando y me quede contigo, pero creo que es mejor para que sigas adelante y no te aferres a este pedazo de piedra que indica un montón de huesos inertes.
Y ahora que está todo en silencio en este día, creo que ha llegado la hora de decirte por última vez Adiós y que te apartes de mí. Sería algo en vano seguir molestándote, el destino así lo quiere, hay tanto por lo que vivir. Pero ten por seguro que jamás podría olvidarte y sólo tú sabes el sufrimiento que te has guardado, ojalá pudieras escucharme y decirme que me detenga, que no siga hablando y me quede contigo, pero creo que es mejor para que sigas adelante y no te aferres a este pedazo de piedra que indica un montón de huesos inertes.
Me gustaría besarte, con la pasión con la que me imaginaba ese beso que vendría después de que me respondieras que sí a la petición y todos en el local aplaudieran celebrando nuestro compromiso.
Pero ese accidente en la cocina, que provocó el incendio y gatillara el caos dentro de la gente me imposibilitó escapar cuando algo bloqueó las puertas y me quedé encerrado para que luego nos alejáramos el uno del otro, mientras el metal de los anillos se mezclaba con las cenizas del lugar para que nunca supieras de ellos.
Por favor no llores, no sabes la impotencia que me da el verte así y no poder hacer nada. Por favor vete y vuélvete a enamorar. Quiero que vuelvas a ser feliz, quiero volver a ver esa misma sonrisa que vi por primera vez en el bus. Por favor hazlo por los dos, no aguanto más esta desgarradora sensación. Tú sabes que te amo, y por lo mismo quiero que dejes de sufrir. Quiero que te vayas sin reprocharte a ti misma lo que hiciste o no hiciste antes de mi partida, ya que contigo siempre he sido feliz, soy yo el que debería reprocharme por no decirte tantas cosas, y no lograr decirte todo lo que te amo sin que tu tuvieras que preguntármelo antes; Quiero que ahora hagas tan feliz como a mí a alguien más que necesite y merezca tu amor y calor único ese calor con el que siempre te abrigaré desde aquí.
Bien, ahora que te vas creo que también es hora de marcharme. Gracias por visitarme, y gracias por las rosas negras; Me compadecía de ti cuando todos te criticaban la idea de las rosas negras en el funeral, a pesar ya que son mis favoritas; Me reía desde acá..
Por favor se feliz.
¡TE AMO!